martes, 10 de enero de 2012

De niña a mujer

No sé como sucedió y de repente me vi envuelta en esa cosa de que me gustan los tacones... supongo que muchos dirán que es el camino natural de toda mujer u.u pero me rehuso.



Ya tengo en mi haber como 7 pares de tacones, los cuales mi madre me ha enviado, o yo he comprado, en parte si me sirven por código de vestimenta del trabajo, pero es tan feo cuando tenés que andar caminando por largo tiempo, distancias, andar en bus especialmente si vas parada.

Quiérase o no me gusta como se me ven y uno puede caer en el problema de comprarse muchos pares por sólo como se ven. Yo les aconsejo que sean cuidadosas a la hora de elegir ya que hay unos de 3 pulgadas o 7 centímetros que son cómodos como estos:




Hay otros como este que son de 11 centímetros o más y pueden resultar incómodos a la hora de caminar e incluso dañinos para la salud.






No es gracioso pero sí creo cuando los hombres dicen que nos dá "Un no sé qué", y es que nos estiliza la figura, nos alarga las piernas y nos hace ver más bonitas.

Hice experimentos los Viernes y pues me ponía el mismo conjunto, un día fue con tenis y ningún hombre se fijó, luego fue con flats y la respuesta fue mínima luego probé con tacones y volaban los piropos.

PD: Ningún pie sufrió daños para este post.

2 comentarios:

P.R dijo...

El efecto misterioso de los tacones. Pues por tener hermana y mamá me doy cuenta de que aguantan cierto tiempo con esas cosas, y al rato ya se estan quejando. La verdad es que como sea se ven bien, solo que a las mujeres les cuesta entender ese detalle.

Saludoooooooos.

Wendy Kitty dijo...

Si, hay un margen de tiempo en el que se puede andar con ellos, ya después ya desesperan jajaja